El Marco Común Europeo de Referencia para
las lenguas divide, como ya he comentado en una entrada anterior, los idiomas
en seis niveles diferentes, con sus correspondientes subniveles. Además de
establecer lo que el aprendiz de lenguas tiene que saber para poder promocionar
de nivel, el Marco establece una serie de competencias que también deben ser
adquiridas. Estas competencias, recogidas en el capítulo 5 del MCER, son:
- Conocimiento declarativo (saber)
- Destrezas y habilidades (saber hacer)
- La competencia “existencial” (saber ser)
- La capacidad de aprender (saber aprender)
- La competencia lingüística
- La competencia sociolingüística
- Las competencias pragmáticas
Las cuatro primeras competencias se
alinean bastante bien con las competencias clave recogidas en la Orden
ECD/65/2015, de 21 de enero (artículo 2). Mientras que las tres
últimas las encontramos mejor plasmadas en el currículo
de las Escuelas Oficiales de Idiomas.
Podríamos pensar que estas son todas las
competencias que recoge el Marco, pues son las que aparecen en el capítulo
correspondiente a ellas. Sin embargo, si avanzamos con la lectura del documento
nos damos cuenta de que existen una octava y novena competencia: la competencia
plurilingüe y la competencia pluricultural. Llama la atención que estas dos
competencias estén “separadas” de las otras, sin embargo la explicación es
sencilla: mientras que las otras competencias debemos adquirirlas, estas dos
las usamos casi sin darnos cuenta y no es raro encontrarnos profesores que nos
regañen por hacerlo.
En esta entrada os voy a hablar de estas
dos competencias y los beneficios que aporta apoyarse en ellas a la hora de
aprender un nuevo idioma.
La competencia plurilingüe se basa en la
premisa de que “los alumnos, generalmente, consiguen un mayor dominio en una
lengua que en las demás”, es decir, nuestro nivel de lengua puede que nunca
llegue a ser igual en todos los idiomas que conocemos. Así, puede que un
aprendiz de lenguas sea perfectamente capaz de hablar y escribir en un idioma,
pero que solo sepa hacer lo último en otro.
Esta competencia plurilingüe nos ayuda a
“rellenar” las “carencias” que podemos tener en nuestro segundo o tercer
idioma, apoyándonos en los que ya conocemos para intentar rellenar dichos
huecos. Cuando los idiomas comparten una misma raíz, es más fácil encontrar las
similitudes existentes y, por tanto, más nos ayudaran en nuestro aprendizaje
del nuevo idioma. Sin embargo, en las aulas de idiomas, al menos desde mi
experiencia, parece que recurrir a este plurilingüismo está penado. Nuestros
docentes nos reñían cada vez que decíamos algo incorrecto o que no fuese del
idioma que estábamos aprendiendo, bien fuese inglés o francés, puesto que
inglés era inglés y no tenía nada que ver con cualquier otro idioma. Hoy en día
sabemos que cada individuo aprende de una forma diferente y apoyarse en los
idiomas que uno y conoce puede ser clave para la adquisición de uno nuevo.
Por otro lado, la competencia
pluricultural hace referencia al nivel de conocimiento que un o una estudiante
tiene de las culturas asociadas a los idiomas que conoce. Lengua y cultura van
intrínsecamente relacionadas, en cuanto a que una lengua es un instrumento de
transmisión de una cultura y la cultura, a su vez, afecta a la forma en la que
nos expresamos. Una persona puede ser capaz de hablar perfectamente un idioma,
pero si desconoce su cultura la comunicación con hablantes nativos puede
resultar complicada, pues los mismos mensajes pueden tener diferentes
intenciones.
Así, en las aulas de idiomas debería
enseñarse no solo el lenguaje de por sí, sino también algo de la cultura
asociada a dicho lenguaje, para evitar este tipo de situaciones. Si bien es
cierto que esta es una práctica común en las aulas de inglés, también cabe
destacar que la cultura que se enseña es casi exclusivamente la británica,
olvidándonos de grandes potencias de habla inglesa como puede ser Estados
Unidos. Por otro lado, también cabe destacar la casi absoluta falta de mención
a la cultura francesa en las aulas de francés de los institutos, pues los
profesores parecen dar mayor importancia a la gramática. Dicho esto, también me
gustaría destacar que, al igual que pasa con la competencia plurilingüe, el o
la estudiante de lenguas presentará un desequilibrio en el conocimiento de las
culturas de los idiomas que conoce. Este desequilibrio irá cambiando según el
aprendiz más viaje o conozca acerca del país o países de la lengua meta.
Para finalizar esta entrada, os dejo un
vídeo que explica de forma bastante clara los conceptos de los que hemos
hablado y sirve perfectamente como resumen y conclusión de lo aquí comentado.

1 comentario:
¡Hola, Lucía!
En primer lugar decirte que me ha parecido muy interesante el tema que has tratado en tu entrada. Tanto el plurilingüismo como el pluriculturalismo son competencias que se deben tener en cuenta a la hora de enseñar una lengua extranjera, ya que son, como bien dices, competencias que se van adquiriendo 'solas' y no debemos ignorar que forman parte del proceso de aprendizaje de nuestros y nuestras alumnas.
Me llama especialmente la atención lo que comentas sobre que nuestros profesores nos regañaban si "mezclábamos" lenguas o si, incluso, decíamos algunas cosas de forma incorrecta (una oración con vocabulario en inglés pero estructura gramatical española, por ejemplo). Considero que lo único que hace ese tipo de comportamientos es infundir miedo en el alumno o alumna a hablar la próxima vez. Creo que todos los que hemos aprendido (y estamos aprendiendo) una lengua extranjera coincidimos en una cosa: aprendemos en base a equivocarnos. ¿Y cómo nos vamos a equivocar si no se nos permite hablar, aunque nuestro discurso esté influenciado por nuestra lengua materna u otras lenguas que hayamos aprendido?
Por otra parte, la competencia del pluriculturalismo me parece muy importante y creo que se le debería prestar algo más de atención. Como dices tú, en clase de inglés generalmente se daban aspectos relacionados con Reino Unido (y siempre estereotipos: que si la lluvia, el té, la reina, fish and chips...), mientras que otros países apenas se mencionaban (de Estados Unidos todos tendrán una idea, aunque sea por las películas, pero, por ejemplo, ¿Australia?).
Definitivamente creo que son competencias totalmente fundamentales para poder aprender una lengua extranjera de forma exitosa; y también para enseñarla.
¡De nuevo felicidades por tu entrada!
Abrazo,
Antía
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