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jueves, 5 de diciembre de 2019

Diario tema 5: El diseño curricular


El tema 5 de esta materia, titulado “el diseño curricular”, sirvió a modo de repaso de lo aprendido en la asignatura del mismo nombre que tuvimos durante el módulo común. Además de repasar los contenidos, también ampliamos conocimientos, pues había cosas que no nos había explicado, y me encontré con la grata sorpresa de que al fin íbamos a hablar de las Escuelas Oficiales de Idiomas, pues son las grandes olvidadas de este máster. En esta entrada me centraré en esa parte del tema: el currículo de las EOIs y la distribución de competencias en cuanto a la redacción del mismo, es decir, los grados de concreción curricular.

Todo el sistema educativo español está tiene en su base la misma regulación (las leyes vigentes ahora mismo son la LOE y la LOMCE), aunque algunos tipos de enseñanza, como pueden ser las enseñanzas artísticas o de idiomas también presentan legislaciones propias. Dentro de esto, y como veremos en el siguiente párrafo, las comunidades autónomas tienen cierto rango de competencia en la elaboración de los currículos, por lo que estos tendrán más o menos grado de diferenciación según dónde estudiemos.

A la hora de redactar planificar nuestro sistema educativo, intervienen cuatro organismos diferentes, cada uno con sus propias competencias: el Gobierno del Estado, el Ministerio de Educación, el Gobierno Autonómico y el propio centro docente. Como cabe suponer, estos grados de concreción son jerárquicos, por lo que lo propuesto por el centro no puede contradecir de ninguna manera lo dicho por el Gobierno Autonómico, al igual que este no puede hacerlo con el Ministerio de Educación, etc. De esta forma, aun estudiando en la misma comunidad autónoma, las materias ofrecidas por un instituto (o los idiomas ofertados por una EOI) pueden variar según el centro en el que estudiemos. Como ejemplo, en este enlace podemos ver la normativa de la EOI de A Coruña, mientras que en este podemos observar la de la EOI de Coslada. Como ya hemos dicho, a pesar de tener la misma base, la intervención tanto de los Gobiernos Autonómicos como de los propios centros hace que ambos se diferencien.

En cuanto a la distribución competencial en la formación del currículo de las Escuelas Oficiales de Idiomas, la LOMCE simplemente especifica los niveles en los que se divide la enseñanza de idiomas y establece que se ha de dar prioridad a las lenguas oficiales de los Estados miembros de la UE como lenguas extranjeras. Por otro lado, el Ministerio de Educación fija, entre otras cosas, la duración mínima y máxima de la enseñanza de cada uno de los niveles, y las exigencias mínimas únicamente de los niveles básicos para su certificación. El Gobierno Autónomo es el organismo que más responsabilidades tiene; entre ellas destacan principalmente todos los aspectos relacionados con los niveles intermedio y avanzado, pues son de su plena competencia, aunque siempre respetando lo establecido por el MCER. Finalmente, los centros se encargan de desarrollar todo lo establecido por los anteriores organismos a través del PEC (Proyecto Educativo de Centro) y todo aquello que tenga que ver con la realización y evaluación de las pruebas de certificación.

En conclusión, el diseño curricular es complejo y conlleva muchas capas de estratificación con una clara jerarquía. La enseñanza de idiomas no es ajena a esto. El currículo de las Escuelas Oficiales de Idiomas tiene una base común a nivel nacional que determina los niveles de adquisición a los que puede llegar el alumnado, pero la forma de llevar a los discentes a dichos niveles, así como los idiomas ofertados, difiere según comunidad autónoma y región.

sábado, 30 de noviembre de 2019

Dossier tema 5: Actividades colaborativas


En las sesiones correspondientes al tema 5 realizamos cuatro actividades diferentes: dos Kahoot! (uno individual y otro en grupo), un documento colaborativo en Google Docs, y una presentación en Google Slides. En esta entrada haré un pequeño análisis de estas actividades.

Actividades 1 y 3: Kahoot! individual y en grupo
Para esta actividad el profesor nos pidió que utilizásemos nuestros teléfonos, ordenadores o tablets. En ellos pusimos el código proyectado en la pantalla para, posteriormente, poner nuestros apodos y empezar a jugar. El objetivo de este juego era sencillo: familiarizarnos con los grados de concreción curricular de la ESO y Bachillerato; y, en el segundo Kahoot!, los de la EOI. Este objetivo se alcanzó en cierto modo, pues sí nos familiarizamos con los organismos que intervienen en la concreción curricular, pero el aprendizaje obtenido fue mínimo. En cuanto a la modalidad, el Kahoot! en grupo resultó más fácil en tanto que ya teníamos algunos conocimientos del juego anterior y éramos cuatro personas por equipo, con lo que la aportación de todos los miembros ofrecía una mayor posibilidad de acertar la respuesta. En mi opinión, el Kahoot! es una herramienta perfecta como consolidación de conocimientos o como forma de asesoramiento inicial del conocimiento. Sin embargo, si se utiliza de esta segunda forma, debería seguirlo una explicación del tema que solvente las dudas que puedan quedarle al alumnado y aclare conceptos.



Actividades 2 y 4: documento colaborativo Google Docs y Slides
Al inicio de esta segunda actividad, el profesor nos dividió en grupos para, posteriormente, enviarnos un correo con el enlace al documento colaborativo y repartir las tareas. En nuestro grupo decidimos que cada una se encargaría de una parte y si encontrábamos información que correspondiera a nuestro tema la compartíamos en el documento para que todas pudiésemos acceder a ella. Una vez recaudada la información, abrimos un nuevo documento en Google Slides en el que, una vez más, todas pusimos nuestro granito de arena, cada una haciendo sus diapositivas correspondientes y ayudando a las demás cuando lo necesitasen. La cuarta actividad consistió en lo mismo, pero esta vez de manera individual y en una plataforma diferente. La mayor dificultad del primer documento, y el principal motivo por el que no utilizaría este tipo de actividad en una clase, es la gran cantidad de personas modificando el documento al mismo tiempo. 20 personas trabajando sobre un mismo documento puede resultar complicado, pues lo que hagan unos va a afectar a los demás y en ocasiones encontrarás que tu contenido se ha movido o simplemente ya no está. Por otro lado, al trabajar con diapositivas en la actividad 4, este tipo de interferencias no se dan. Cada participante tiene un espacio delimitado en el documento y nunca afectará al trabajo de los compañeros a no ser que se haga de manera específica y a propósito. Por estos motivo, pienso que el trabajo colaborativo de la actividad 2 debería hacerse con grupos reducidos, pues así existen menos posibilidades de molestar a los demás y se evitan las posibles tensiones.



En conclusión, las actividades propuestas por el profesor sirvieron para evaluar nuestros conocimientos previos, así como afianzarlos y ofrecer la oportunidad de experimentar el trabajo de investigación (aunque con la presión del tiempo). En mi opinión, trabajos como los documentos colaborativos ofrecen más desventajas que ventajas, sobre todo cuando el grupo de trabajo no lo forman los propios alumnos, sino que los hace el profesor. Aun así, en un futuro, probablemente utilize alguna de estas herramientas en clase, aunque puede que les otorgue una función diferente.