miércoles, 27 de noviembre de 2019

Las competencias del MCER: Competencia plurilingüe y competencia pluricultural

El Marco Común Europeo de Referencia para las lenguas divide, como ya he comentado en una entrada anterior, los idiomas en seis niveles diferentes, con sus correspondientes subniveles. Además de establecer lo que el aprendiz de lenguas tiene que saber para poder promocionar de nivel, el Marco establece una serie de competencias que también deben ser adquiridas. Estas competencias, recogidas en el capítulo 5 del MCER, son:
  • Conocimiento declarativo (saber)
  • Destrezas y habilidades (saber hacer)
  • La competencia “existencial” (saber ser)
  • La capacidad de aprender (saber aprender)
  • La competencia lingüística
  • La competencia sociolingüística
  • Las competencias pragmáticas

Las cuatro primeras competencias se alinean bastante bien con las competencias clave recogidas en la Orden ECD/65/2015, de 21 de enero (artículo 2). Mientras que las tres últimas las encontramos mejor plasmadas en el currículo de las Escuelas Oficiales de Idiomas.

Podríamos pensar que estas son todas las competencias que recoge el Marco, pues son las que aparecen en el capítulo correspondiente a ellas. Sin embargo, si avanzamos con la lectura del documento nos damos cuenta de que existen una octava y novena competencia: la competencia plurilingüe y la competencia pluricultural. Llama la atención que estas dos competencias estén “separadas” de las otras, sin embargo la explicación es sencilla: mientras que las otras competencias debemos adquirirlas, estas dos las usamos casi sin darnos cuenta y no es raro encontrarnos profesores que nos regañen por hacerlo.


En esta entrada os voy a hablar de estas dos competencias y los beneficios que aporta apoyarse en ellas a la hora de aprender un nuevo idioma.



La competencia plurilingüe se basa en la premisa de que “los alumnos, generalmente, consiguen un mayor dominio en una lengua que en las demás”, es decir, nuestro nivel de lengua puede que nunca llegue a ser igual en todos los idiomas que conocemos. Así, puede que un aprendiz de lenguas sea perfectamente capaz de hablar y escribir en un idioma, pero que solo sepa hacer lo último en otro.

Esta competencia plurilingüe nos ayuda a “rellenar” las “carencias” que podemos tener en nuestro segundo o tercer idioma, apoyándonos en los que ya conocemos para intentar rellenar dichos huecos. Cuando los idiomas comparten una misma raíz, es más fácil encontrar las similitudes existentes y, por tanto, más nos ayudaran en nuestro aprendizaje del nuevo idioma. Sin embargo, en las aulas de idiomas, al menos desde mi experiencia, parece que recurrir a este plurilingüismo está penado. Nuestros docentes nos reñían cada vez que decíamos algo incorrecto o que no fuese del idioma que estábamos aprendiendo, bien fuese inglés o francés, puesto que inglés era inglés y no tenía nada que ver con cualquier otro idioma. Hoy en día sabemos que cada individuo aprende de una forma diferente y apoyarse en los idiomas que uno y conoce puede ser clave para la adquisición de uno nuevo.

Por otro lado, la competencia pluricultural hace referencia al nivel de conocimiento que un o una estudiante tiene de las culturas asociadas a los idiomas que conoce. Lengua y cultura van intrínsecamente relacionadas, en cuanto a que una lengua es un instrumento de transmisión de una cultura y la cultura, a su vez, afecta a la forma en la que nos expresamos. Una persona puede ser capaz de hablar perfectamente un idioma, pero si desconoce su cultura la comunicación con hablantes nativos puede resultar complicada, pues los mismos mensajes pueden tener diferentes intenciones.

Así, en las aulas de idiomas debería enseñarse no solo el lenguaje de por sí, sino también algo de la cultura asociada a dicho lenguaje, para evitar este tipo de situaciones. Si bien es cierto que esta es una práctica común en las aulas de inglés, también cabe destacar que la cultura que se enseña es casi exclusivamente la británica, olvidándonos de grandes potencias de habla inglesa como puede ser Estados Unidos. Por otro lado, también cabe destacar la casi absoluta falta de mención a la cultura francesa en las aulas de francés de los institutos, pues los profesores parecen dar mayor importancia a la gramática. Dicho esto, también me gustaría destacar que, al igual que pasa con la competencia plurilingüe, el o la estudiante de lenguas presentará un desequilibrio en el conocimiento de las culturas de los idiomas que conoce. Este desequilibrio irá cambiando según el aprendiz más viaje o conozca acerca del país o países de la lengua meta.


Para finalizar esta entrada, os dejo un vídeo que explica de forma bastante clara los conceptos de los que hemos hablado y sirve perfectamente como resumen y conclusión de lo aquí comentado.


1 comentario:

antiakgarcia dijo...

¡Hola, Lucía!

En primer lugar decirte que me ha parecido muy interesante el tema que has tratado en tu entrada. Tanto el plurilingüismo como el pluriculturalismo son competencias que se deben tener en cuenta a la hora de enseñar una lengua extranjera, ya que son, como bien dices, competencias que se van adquiriendo 'solas' y no debemos ignorar que forman parte del proceso de aprendizaje de nuestros y nuestras alumnas.
Me llama especialmente la atención lo que comentas sobre que nuestros profesores nos regañaban si "mezclábamos" lenguas o si, incluso, decíamos algunas cosas de forma incorrecta (una oración con vocabulario en inglés pero estructura gramatical española, por ejemplo). Considero que lo único que hace ese tipo de comportamientos es infundir miedo en el alumno o alumna a hablar la próxima vez. Creo que todos los que hemos aprendido (y estamos aprendiendo) una lengua extranjera coincidimos en una cosa: aprendemos en base a equivocarnos. ¿Y cómo nos vamos a equivocar si no se nos permite hablar, aunque nuestro discurso esté influenciado por nuestra lengua materna u otras lenguas que hayamos aprendido?
Por otra parte, la competencia del pluriculturalismo me parece muy importante y creo que se le debería prestar algo más de atención. Como dices tú, en clase de inglés generalmente se daban aspectos relacionados con Reino Unido (y siempre estereotipos: que si la lluvia, el té, la reina, fish and chips...), mientras que otros países apenas se mencionaban (de Estados Unidos todos tendrán una idea, aunque sea por las películas, pero, por ejemplo, ¿Australia?).
Definitivamente creo que son competencias totalmente fundamentales para poder aprender una lengua extranjera de forma exitosa; y también para enseñarla.

¡De nuevo felicidades por tu entrada!

Abrazo,
Antía