Hoy en día, las pruebas de certificación
de nivel de idioma son algo a lo que todos nos tenemos que enfrentar en algún
momento. La mayoría de los puestos de trabajo demandan un cierto nivel en X
idioma, y no existe mejor forma de acreditar dicho nivel que con una prueba de
certificación, mejor si es una reconocida a nivel global. Si tomamos el caso
del inglés, existen diversas pruebas de certificación: puedes acreditar tu
nivel a través de las Escuelas Oficiales de Idiomas (aunque este título solo
esté reconocido a nivel nacional), los exámenes de Cambridge, TOEFL, IELTS,
etc. En esta entrada hablaré sobre las certificaciones de nivel a las que me he
enfrentado, comparándolas, para intentar ofrecer información clara sobre cada
una de ellas y mi sincera opinión acerca de dichos certificados.
Por una parte, el Certificate Advanced English
(CAE) de Cambridge, que es al que yo me enfrenté y certifica un nivel C1, dura
aproximadamente 4 horas. En este tiempo se
ponen a prueba las 4 habilidades comunicativas básicas: reading (lectura), writing (escritura), listening
(escucha) y speaking (habla). Me
gustaría destacar que las diferentes partes del examen se hacen seguidas,
prácticamente sin descanso, siendo el único descanso entre el listening y el speaking, ya que no hay tiempo para hacer el examen completo en una
mañana, y ese descanso dependerá de a qué hora le toque a cada aspirante hacer
el speaking. El examen es bastante exhaustivo y pide un conocimiento amplio del
idioma para poder enfrentarse a él; sin embargo, a la hora de la verdad, no
importa el conocimiento que se tenga del idioma, sino lo capaz que sea cada
estudiante de demostrar lo mejor posible lo que sabe. En estos exámenes los
nervios juegan muchas malas pasadas. Un o una estudiante que se maneja
perfectamente en el idioma puede no obtener el certificado por su alto nivel de
ansiedad, o bien porque algunos de los temas a desarrollar son tan complejos
que muchos no sabríamos qué decir ni en nuestro propio idioma.
En cuanto al aspecto económico, en 2016 el
precio por sentarte a hacer el CAE era de 196,00€. A este dinero hay que
añadirle el precio del libro específico de la propia editorial de Cambridge, que,
después de unas búsquedas en internet, encontré que oscila entre 30
y 60€.
Además, habría que incluir también el precio de las clases particulares para
preparar el examen, en caso de querer/necesitar ayuda. Aún sin las clases y
cogiendo el libro más barato, el total del examen ascendería a 231€. Teniendo
esto en cuenta, es comprensible la presión que muchos sienten a la hora de
hacer el examen, puesto que ya no se trata solo de aprobar o no, sino de la
gran inversión económica que supone.
Por otro lado, la Escuela Oficial de
Idiomas es una entidad con una doble vertiente. Por una parte oferta cursos
anuales de inglés adaptados a los niveles del MCER y, por otra, ofrece una
certificación de idioma a aquellos que superen el examen al final de cada curso
terminal. Estos exámenes, al igual que los de Cambridge, evalúan las 4
habilidades comunicativas básicas y duran cerca de 4 horas. Además, se tienen
dado casos en los que una parte del grupo aula tiene que ir a la escuela un
segundo día para hacer el examen de speaking.
Al igual que el anterior, este examen pretende ser exhaustivo y hacer que el
alumno muestre su dominio del idioma; sin embargo, esto no hace sino añadir
presión y nervios a los aspirantes.
En el aspecto económico, la matrícula de
las EOIs cuesta alrededor de 100€, con algunas rebajas o exenciones para
ciertos colectivos sociales, y subiendo más o menos según la comunidad autónoma
en la que nos matriculemos. En Galicia, por ejemplo, el precio fijado desde el
año 2013 por el DECRETO
89/2013, do 13 de xuño, es de 127€ para una persona sin ningún tipo
de exención. Si quisiéramos enfrentarnos a un examen de certificación por
libre, entonces el precio variaría, al igual que el anterior entre CCAA,
oscilando entre los 41,62€
de las Islas Canarias y los 94,18€ que
tienen que pagar en la Comunidad Valenciana para enfrentarse al nivel C2.
Teniendo todo esto en cuenta, es lógico que si
quisiéramos certificar nuestro nivel de idioma, acudiésemos a la escuela
oficial de idiomas, pues los precios son mucho más reducidos y, al estar ambos
basados en el Marco Común de Referencia, se supone que van a certificar
exactamente lo mismo. Sin embargo, muchas empresas, tanto nacionales como
extranjeras, buscan, además del título, el prestigio de la entidad emisora. Cambridge
es una entidad reconocida a nivel mundial, mientras que la Escuela Oficial de
Idiomas solo se reconoce a nivel nacional.
Esta vez, me gustaría acabar esta entrada
con una pregunta que aún no consigo responderme: sin contar el prestigio que
puedan tener las entidades certificadoras, y teniendo en cuenta que ambas
certificaciones se rigen por el MCER, ¿cómo es posible que la certificación
obtenida a través de la EOI no se reconozca fuera del territorio nacional?