En las sesiones correspondientes al tema 5
realizamos cuatro actividades diferentes: dos Kahoot! (uno individual y otro en
grupo), un documento colaborativo en Google Docs, y una presentación en Google
Slides. En esta entrada haré un pequeño análisis de estas actividades.
Actividades
1 y 3: Kahoot! individual y en grupo
Para esta actividad el profesor nos pidió
que utilizásemos nuestros teléfonos, ordenadores o tablets. En ellos pusimos el
código proyectado en la pantalla para, posteriormente, poner nuestros apodos y
empezar a jugar. El objetivo de este juego era sencillo: familiarizarnos con
los grados de concreción curricular de la ESO y Bachillerato; y, en el segundo
Kahoot!, los de la EOI. Este objetivo se alcanzó en cierto modo, pues sí nos
familiarizamos con los organismos que intervienen en la concreción curricular,
pero el aprendizaje obtenido fue mínimo. En cuanto a la modalidad, el Kahoot!
en grupo resultó más fácil en tanto que ya teníamos algunos conocimientos del
juego anterior y éramos cuatro personas por equipo, con lo que la aportación de
todos los miembros ofrecía una mayor posibilidad de acertar la respuesta. En mi
opinión, el Kahoot! es una herramienta perfecta como consolidación de conocimientos
o como forma de asesoramiento inicial del conocimiento. Sin embargo, si se
utiliza de esta segunda forma, debería seguirlo una explicación del tema que
solvente las dudas que puedan quedarle al alumnado y aclare conceptos.
Actividades
2 y 4: documento colaborativo Google Docs y Slides
Al inicio de esta segunda actividad, el
profesor nos dividió en grupos para, posteriormente, enviarnos un correo con el
enlace al documento
colaborativo y repartir las tareas. En nuestro grupo decidimos que cada una
se encargaría de una parte y si encontrábamos información que correspondiera a
nuestro tema la compartíamos en el documento para que todas pudiésemos acceder
a ella. Una vez recaudada la información, abrimos un nuevo documento en Google
Slides en el que, una vez más, todas pusimos nuestro granito de arena, cada
una haciendo sus diapositivas correspondientes y ayudando a las demás cuando lo
necesitasen. La cuarta actividad consistió en lo mismo, pero esta vez de manera
individual y en una
plataforma diferente. La mayor dificultad del primer documento, y el principal
motivo por el que no utilizaría este tipo de actividad en una clase, es la gran
cantidad de personas modificando el documento al mismo tiempo. 20 personas
trabajando sobre un mismo documento puede resultar complicado, pues lo que
hagan unos va a afectar a los demás y en ocasiones encontrarás que tu contenido
se ha movido o simplemente ya no está. Por otro lado, al trabajar con
diapositivas en la actividad 4, este tipo de interferencias no se dan. Cada
participante tiene un espacio delimitado en el documento y nunca afectará al
trabajo de los compañeros a no ser que se haga de manera específica y a
propósito. Por estos motivo, pienso que el trabajo colaborativo de la actividad
2 debería hacerse con grupos reducidos, pues así existen menos posibilidades de
molestar a los demás y se evitan las posibles tensiones.
En conclusión, las actividades propuestas
por el profesor sirvieron para evaluar nuestros conocimientos previos, así como
afianzarlos y ofrecer la oportunidad de experimentar el trabajo de
investigación (aunque con la presión del tiempo). En mi opinión, trabajos como los
documentos colaborativos ofrecen más desventajas que ventajas, sobre todo
cuando el grupo de trabajo no lo forman los propios alumnos, sino que los hace
el profesor. Aun así, en un futuro, probablemente utilize alguna de estas
herramientas en clase, aunque puede que les otorgue una función diferente.


1 comentario:
Hola Lucía!
Tras leer tu entrada me he dado cuenta de que coincidimos en gran medida en cuanto a las reflexiones que hemos realizado sobre las actividades de clase. Incluso nuestras propuestas de mejora son similares.
Cuando comentas la primera actividad de Kahoot!, la cual se realizó para evaluar conocimientos previos, yo también creí necesaria una pequeña explicación aclaratoria que actuase como clausura del ejercicio y la sección. Por otro lado, también sería efectivo reducir el número de preguntas, dado que lo que queríamos era medir qué sabe el alumnado, no cuánto ha aprendido tras trabajar el tema. Es decir, que si hubiésemos hecho primero la actividad colaborativa en Drive y luego el kahoot!, un cuestionario así de largo sería más efectivo.
Por otro lado, el Drive conjunto fue un proceso complicado porque éramos demasiados usuarios editando el mismo documento, lo cual provocaba molestos movimientos en los párrafos. Por eso, quizá la mejor solución sería hacer dos documentos (como mínimo) y luego unirlos.
¡Un placer leer tu entrada y mucho ánimo!
Noemí
Publicar un comentario